ATENCIÓN :Cuando los datos de WhatsApp esconden la respuesta para resolver un asesinato

ATENCIÓN :Cuando los datos de WhatsApp esconden la respuesta para resolver un asesinato

La inspección forense de Whatsapp puede suponer la diferencia entre ser condenado a pagar una multa o una pena de 9 años entre rejas.

El conductor no paraba de darle gas a su flamante Mercedes todoterreno, sin importarle las lluvias torrenciales y los vientos huracanados que habían provocado que la velocidad quedase limitada a un máximo de 80 kilómetros por hora. Conducía como en un rally a una velocidad media de 130 kilometros por hora hasta que perdió el control de su coche atropellando a dos personas que estaban en el arcén.

Los testigos describen que el coche “atravesó el arcén como un torpedo”, “a gran velocidad” o “como un misil”. Entonces, rebotó contra una roca de gran tamaño para después impactar contra los trabajadores. Uno de ellos murió en el acto, el otro, sufrió heridas graves y pudo salvar su vida, pero quedó paralizado de cintura para abajo.

El asunto parecía un claro caso de exceso de velocidad al volante en un día de mal tiempo que se había saldado con la muerte de una persona y heridas graves para otra.

De cumplirse este supuesto, el conductor -un representante de futbolistas llamado Peter Morrison- sería acusado ante un tribunal británico de un cargo equivalente a conducción temeraria, por el que, pese al resultado de muerte, podría librarse de prisión a cambio de pagar una multa.

Antes de llevar el caso ante un tribunal de justicia, la policía británica decidió investigar a fondo el teléfono móvil del conductor temerario. Sin embargo, en lugar de encargarse del asunto personalmente, recurrieron a una empresa llamada Cellebrite.

Cellebrite es una empresa isaelí especializada en el hackeo de teléfonos móviles y que se disputa el mercado con otra firma (también de Israel) llamada CSO Group. Uñas compañías que, además del conseguir acceder a los terminales sorteando las contraseñas, consiguen una inspección forense a fondo de los teléfonos aportando datos que, más adelante, se utilizan como pruebas en los tribunales.

WHATSAPP, LA CLAVE DE LA CONDENA
La inspección forense del móvil del permitió concretar que el conductor había enviado un total de más de 40 Whatsapps desde que comenzó su viaje en automovil mientras chateaba con tres jugadores a los que representaba. Uno de ellos, le envió un vídeo presumiendo de sus goles 96 segundos antes de que se produjera el siniestro.

El análisis forense de los mensajes de Whatsapp y de los metadatos del teléfono resultó el factor clave para obtener la máxima condena.

Estos hechos fueron presentados por la policía durante la resolución del juicio logrando que el homicida obtuviese una condena por un delito de “conducción peligrosa con resultado de muerte”, un tipo que trae consigo una pena obligatoria de prisión.

En primera instancia, el conductor fue condenado a 7 años de reclusión. Una pena que se incrementó hasta los 9 en la apelación.

Pese a que la BBC se hizo eco durante el juicio de que el conductor estaba utilizando el móvil durante el trayecto, pero la implicación de la empresa israelí y la obtención y verificación forense de los datos de Whatsapp, la prueba pericial que permitió la condena, resultaban desconocidos para el gran público.

Su participación se ha conocido gracias a que la propia Cellebrite utiliza este caso para promocionar sus herramientas, buscando potenciales clientes entre los cuerpos policiales de todo el mundo.

Una estrategia que coincide con su reciente anuncio de que ya son capaces de desbloquear “cualquier modelo de iPhone y casi todos los Android” a través de su tecnología, que consiste en una tablet con un cable al que se debe conectar el teléfono que deseamos hackear.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *