Causas y síntomas de la pérdida de la visión

Sin duda alguna, la vista es uno de los sentidos más usados. Por ello, la pérdida de la visión representa un grave problema que cambia de forma drástica la vida. ¿Deseas conocer cuales son las causas y los síntomas de este problema? Continúa leyendo y te lo explicaremos.

Antes que nada, para que exista una disminución en la agudeza visual debe estar afectado cualquiera de los medios implicados. En este sentido, la ceguera parcial o total se producirá cuando exista algún problema con la córnea, el cristalino, la retina o el nervio óptico.

Causas de la ceguera parcial

Cuando nos referimos a una ceguera parcial estamos hablando de aquellas personas que, a pesar de haber disminuido considerablemente su agudeza visual, aún son capaces de distinguir ciertas formas, luces y sombras. De esta manera, no existe la pérdida completa del sentido, pero su uso se dificulta.

Dependiendo de su origen, este tipo de ceguera puede ser crónica o aguda. Veamos las causas más frecuentes de la pérdida parcial de la visión.

Cataratas en ojo de mujer.
Las cataratas son una enfermedad de relativa frecuencia que puede conducir a la ceguera.

Lesiones en la córnea

Toda lesión provocada en la superficie de un tejido generará una cicatriz y la córnea no es la excepción. Dicha cicatriz elimina la transparencia de la córnea, lo que impide que la luz alcance la retina, produciéndose la disminución de la agudeza visual.

Las lesiones en la córnea pueden tener diversos orígenes, desde infecciones graves hasta algún traumatismo directo. Cualquier estímulo que pueda dañar las células de la misma a una profundidad considerable será capaz de generar ceguera parcial.

El campo visual afectado variará de acuerdo a la localización y el tamaño de la cicatriz. En este sentido, no hay un patrón de presentación específico. No obstante, se pueden presentar los siguientes síntomas:

Cataratas

Otra de las causas más comunes de ceguera parcial son las cataratas. Estas son opacidades en el cristalino, que es el principal medio de refracción del ojo. Dicha opacidad impide que la luz incida en la retina de forma adecuada, por lo que se genera la pérdida parcial de la visión.

En la mayoría de los casos aparecen por degeneración del cristalino o por alguna lesión en el mismo. Según diversos estudios, las cataratas representan la causa del 47,9 % de ceguera en adultos mayores.

Entre los principales síntomas que refieren las personas con cataratas se destaca la visión borrosa, opaca o nublada, los colores desteñidos y la incapacidad para ver bien durante la noche. También refieren luces que se ven muy brillantes o que tienen un halo a su alrededor, así como visión doble.

Problemas en la retina

La retina es la parte del ojo encargada de traducir las señales lumínicas direccionadas por el cristalino para que el cerebro las procese. Por lo que cualquier lesión en la misma puede generar pérdida de la visión.

En la mayoría de los casos, los problemas de la retina son producidos por capilares defectuosos, los que filtrarán líquido hacia el tejido. De esta manera, entre las causas más comunes podemos encontrar las siguientes:

Por otro lado, existe otro tipo de lesiones en la retina que no están relacionadas con la presencia de líquidos. Un ejemplo de ello es la degeneración macular, en la que el centro de la retina comienza a deteriorarse, lo que genera visión borrosa o un punto ciego en el campo visual.

Para finalizar, diversas infecciones por hongos, parásitos o bacterias pueden lesionarla de forma severa. Tal es el caso de la toxoplasmosis ocular, muy común en las personas inmunosuprimidas.

Problemas con el nervio óptico

El nervio óptico es el encargado de transmitir al cerebro toda la información captada por la retina, por lo que también es una parte primordial de la visión. En general, los problemas relacionados con esta estructura afectan uno o varios campos visuales.

En la mayoría de los casos, los mismos son producidos por un glaucoma. Esta es una enfermedad frecuente que genera un aumento en la presión intraocular que afecta al nervio. En este sentido, el mismo es incapaz de transmitir las señales de forma adecuada, dificultando la visión.

Sin embargo, existe otra serie de afecciones que pueden generar ceguera parcial afectando al nervio óptico, tal es el caso de la neuritis óptica o inflamación del nervio. Además, tenemos de forma indirecta el efecto de los eventos asculares cerebrales (EVC) o los tumores en el sistema nervioso central.

Es importante aclarar que los síntomas de las lesiones en el nervio óptico pueden variar dependiendo de su etiología. No obstante, las personas suelen presentar una pérdida de la visión rápida, saturación rojiza en uno o varios campos visuales, visión doble y dolor ocular.

Revisación oftalmológica.
La detección de los problemas oculares debe realizarse de forma médica para evitar complicaciones.

Causas de ceguera total

Por otro lado, tenemos la ceguera total. Esta ocurre cuando una persona no es capaz de distinguir ni luces ni sombras. Las situaciones que pueden originar la pérdida total de la visión pueden ser las mismas que causan la ceguera parcial, sin embargo, en este punto se encuentran en su etapa terminal.

Traumatismo o lesión grave

Cuando el trauma es muy grave y afecta a la córnea en toda su extensión se puede generar ceguera total. Una de las causas más frecuentes de este tipo de lesiones son las quemaduras por químicos.

No obstante, no solo las lesiones en la córnea son capaces de afectar la agudeza visual. Un traumatismo craneoencefálico o en el globo ocular, bien sea penetrante o contuso, puede dañar el nervio óptico y la retina.

Desprendimiento completo de la retina

Hemos mencionado al desprendimiento parcial de la retina como un causante de ceguera parcial. Sin embargo, si no se trata a tiempo, puede progresar y convertirse en un desprendimiento total, impidiendo la visión.

En la mayoría de los casos, ocurre por la presencia de líquido en la parte posterior de la retina. Esto separará el tejido del globo ocular, interrumpiendo el suministro de sangre, lo que causará isquemia y muerte de la zona.

Aunque puede ser asintomático e indoloro en un principio, algunas personas pueden presentar los siguientes síntomas:

Retinopatía diabética en etapa final

La retinopatía diabética es una de las complicaciones de la diabetes mellitus. La misma afecta los capilares de la retina, los que filtrarán líquido hacia esta y favorecerán el depósito de sustancias. Además, algunos vasos sanguíneos sanos podrían obstruirse.

En las etapas iniciales de la enfermedad se puede generar una ceguera parcial, no obstante, si se deja progresar ocasiona la pérdida total de la visión. Esto se debe a que en la última etapa se generan nuevos vasos sanguíneos con paredes muy delgadas para tratar de irrigar el tejido de forma adecuada. Dichos capilares nuevos son propensos a romperse espontáneamente y generar una hemorragia retiniana.

Endoftalmitis

Una causa poco frecuente la pérdida de la visión es la endoftalmitis. Se trata de una infección en el interior del ojo y siempre debe ser considerada como una emergencia médica.

Dicha infección se produce, en gran parte, por la entrada de microorganismos externos después de una cirugía o lesión ocular. Sin embargo, también puede ser originada por una infección interna séptica que haya afectado al ojo.

Entre los síntomas que cursan las personas con endoftalmitis se destaca el dolor ocular severo con enrojecimiento de los ojos y la aparición de una secreción amarilla, blanca o purulenta en el interior del globo ocular. También se inflaman los párpados.

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Oclusión vascular

Todos los vasos sanguíneos del cuerpo son propensos a obstruirse. Cuando se ocluyen los de la retina o del nervio óptico puede existir una pérdida indolora de la visión.

En caso de que el vaso sanguíneo afectado sea la arteria central de la retina o la arteria del nervio óptico, existirá un riego inadecuado de sangre al tejido. Esto generará que no haya un aporte suficiente de oxígeno, por lo que el mismo podría infartarse y dañarse de forma permanente.

Por otro lado, cuando se encuentra afectada la vena central de la retina, no habrá un drenado de sangre adecuado. Esto ocasionará un encharcamiento, es decir, una acumulación excesiva de líquidos en el tejido, lo que llevará a la ceguera.

Endoftalmitis como causa de pérdida de la visión.
Una cirugía ocular puede derivar en una endoftalmitis que, si no se resuelve, causa ceguera.

¿Cuándo ver a un médico ante pérdida de la visión?

La pérdida de la visión, ya sea total o parcial, siempre debe ser considerada como una emergencia médica. En muchas ocasiones, la misma puede no estar acompañada de dolor, aunque esto no indicará que sea menos grave y, por ende, nunca debe ser ignorada.

Por ello, resulta imperativo acudir con un especialista lo antes posible para que el mismo realice los exámenes pertinentes y arribe a un diagnóstico certero. Muchas de las causas solo otorgan un período de tiempo breve antes de que el daño sea irreversible.

Es importante aclarar que cuando la pérdida de la visión no se pueda revertir, se deberá cambiar el estilo de vida. Por fortuna, hoy en día existen muchas formas en las que las personas con discapacidad visual pueden ejecutar sus actividades diarias sin inconvenientes.

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