ATENCIÓN: Remedios caseros para la tos

ATENCIÓN: Remedios caseros para la tos

Los remedios caseros para la tos persistente, seca e irritativa son:

  1. Tomillo: infusión con miel
  2. Salvia: inhalar vapores
  3. Cebolla: caldo con miel o inhalar vapores
  4. Jengibre con miel y limón
  5. Paño tibio y húmedo sobre su pecho
  6. Beber mucho (hidratación)

remedios caseros para la tos - salvia tomillo

Son naturales y sirven para tratar la tos seca en adultos y en niños.

En los niños muy pequeños, no obstante, deben mantenerse ciertas precauciones:

  • no añadir mentol ni eucalipto, porque pueden aumentar su dificultad para respirar durante el resfriado.
  • no utilizar el agua muy caliente por el riesgo de quemaduras.

Y si la tos se hiciera muy persistente o intensa deberá acudir a su médico, en especial en niños que presenten fiebre superior a los 38 grados centígrados, tengan dolor en su pecho, o la respiración acelerada, porque pudiera ser necesaria la prescripción de medicamentos, de algún jarabe, o la práctica de alguna prueba diagnóstica complementaria. Y si además tiene dolor de garganta, o dolor de cabeza vea: Remedios caseros para el dolor de garganta, o Remedios caseros para el dolor de cabeza

Índice de Contenidos:

Tomillo: infusión con miel

Las infusiones de hierbas, como el tomillo, son excelentes para aliviar la tos.

Prepare una infusión de hojas secas de tomillo, y endúlcelo con miel, que ayuda también a suavizar la carraspera y el dolor de garganta.

Tómelo a cucharadas o sorbos (3 ó 4) varias veces al día. Lo ideal es que al finalizar el día haya ingerido aproximadamente un litro.

Además, puede inhalar, si lo desea, su vapor caliente (tras dejar reposar la infusión durante diez minutos): coloque un paño o toalla sobre su cabeza a la vez que la inclina acercándola al recipiente que la contenga y respire profundamente.

De esta forma humedecerá la mucosa de sus vías respiratorias y fluidificará las mucosidades (flema) facilitando el movimiento de los cilios de sus bronquios para su eliminación.

Salvia: inhalar vapores

Los vapores de salvia son especialmente buenos en la tos seca o irritante porque la frena al mismo tiempo que calma la irritación de la mucosa.

Para su preparación coloque las hojas de salvia (secas, o frescas) en un recipiente y añada un litro de agua caliente. Espere diez minutos y coloque después su cabeza cerca del mismo cubriéndose con un paño o toalla, e inhale los vapores profundamente.

Para la vaporterapia puede usar también los inhaladores que venden en las farmacias. Tienen la ventaja de que se adaptan a la boca y la nariz, y dificultan las quemaduras.

Cebolla: caldo con miel, o inhalar vapores

Es uno de los remedios naturales más antiguos para aliviar la tos.

Sus beneficios se atribuyen al efecto antiinflamatorio y germicida de sus flavonoides.

Debe cocinarse en agua, a fuego lento, una cebolla troceada previamente en dados, y añadir unas cucharaditas de azúcar. Después deberá filtrar el caldo resultante a través de un paño limpio, o un filtro de café, y dejarlo reposar.

Y a continuación tomar 3 ó 4 cucharadas al día. Para los niños, antes de acostarse, puede añadirle, además, una cucharadita de miel.

Durante la noche, puede colocarse también un recipiente descubierto con el caldo de cebolla caliente sobre una mesa, alejada de la cama para evitar accidentes, de tal forma que los vapores que emane sean inhalados durante horas.

De esa forma evitará los episodios de tos durante el sueño y se despertara mejor, menos congestionado.

Jengibre con miel y limón

Se prepara una infusión hirviendo en agua unas rodajas delgadas de jengibre fresco durante 15 minutos. Después se deja reposar otros 15 minutos, y a continuación se añade miel y limón.

Puede sustituir el agua por leche si lo prefiere. Es una combinación muy buena contra la tos, y también para otros síntomas de los resfriados como el dolor al tragar.

Las propiedades expectorantes del té de jengibre, junto a las propias de la miel y el limón, aliviarán la irritación de su faringe.

Paño tibio y húmedo sobre el pecho

La simple inhalación continua, de los vapores que desprende un paño húmedo y tibio, es un buen remedio para la tos, porque facilitará que las mucosidades secas de las secreciones bronquiales se hidraten y hagan más fluidas, facilitando su expectoración.

Para humedecer el paño puede usarse agua tibia o cualquiera de las infusiones referidas en este artículo, u otras como la de raíz de malvavisco, o la manzanilla.

Beber mucho (hidratación)

Será el factor natural que más contribuya a eliminar el moco seco de su nariz y garganta.

Es imprescindible ingerir más líquido de lo habitual en esos momentos para mantenerse hidratado.

No obstante, deberá de tener precaución con la ingesta excesiva de líquidos si su médico así se lo ha prescrito por padecer alguna enfermedad cardíaca o renal que lo contraindique.

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