La NASA recolecta una muestra de un antiguo asteroide para el viaje de regreso a la Tierra

CAPE CANAVERAL, Florida (NewsNation Now) – Una nave espacial estadounidense aterrizó en un antiguo asteroide a aproximadamente 200 millones de millas de distancia el martes, como parte de una misión para recolectar una muestra y traerla de regreso a la Tierra para su estudio.

La nave espacial OSIRIS-REx de la NASA tocó la superficie del asteroide Bennu para un intento de recolección de muestras alrededor de las 6 p.m. EDT.

A las 6:18 p.m. EDT, NASA anunció en Twitter que la colección de muestras estaba completa.

La misión se lanzó por primera vez desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral en Florida en 2016, y la nave espacial llegó a Bennu en 2018.

El asteroide, que es casi tan alto como el Empire State Building, podría potencialmente amenazar la Tierra a fines del próximo siglo, según la NASA. Sin embargo, los científicos estiman que la probabilidad de que impacte el planeta durante un acercamiento cercano es de alrededor de 1 en 2700.

Esta imagen sin fecha facilitada por la NASA muestra el asteroide Bennu de la nave espacial OSIRIS-REx. (NASA / Goddard / University of Arizona / CSA / York / MDA vía AP)

Los científicos de la NASA también creen que el asteroide de más de 4.500 millones de años podría dar pistas sobre los orígenes de la vida en la Tierra. Es posible que Bennu esté hecho de material que contenga moléculas que estaban presentes cuando se formó la vida por primera vez en el planeta.

“OSIRIS-Rex está ahora listo para tomar una muestra de esta antigua reliquia de nuestro sistema solar y traer sus historias y secretos a la Tierra”, dijo la agencia espacial en un comunicado.

El esfuerzo del martes será el primer intento de Estados Unidos de recolectar muestras de asteroides para regresar a la Tierra, una hazaña que solo Japón ha logrado hasta ahora.

Nave espacial estadounidense rodeando un antiguo asteroide

La nave espacial, que es aproximadamente del tamaño de una camioneta de 15 pasajeros, intentará traer al menos 2 onzas, o el valor de un puñado, de Bennu. No puede tocar tierra más de tres veces para agarrar suficientes escombros.

Se esperaba que la misión fuera más peligrosa de lo que los científicos pensaban originalmente después de que nuevas imágenes de la superficie del asteroide descubrieron que está lleno de rocas masivas, en lugar de rocas pequeñas. La nave espacial fue diseñada para navegar dentro de un área de casi 2,000 yardas cuadradas, pero ahora debe maniobrar dentro de una restricción de menos de 100 yardas cuadradas.

Si la misión tiene éxito, las muestras regresarán a la Tierra en 2023.

Associated Press contribuyó a este informe.

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