Dominicano que asesinó desamparados y mexicano en Barrio Chino golpeaba a la madre y abuelo

Dominicano que asesinó desamparados y mexicano en Barrio Chino golpeaba a la madre y abuelo

Miguel Cruz Tejada

NUEVA YORK._ La madre del dominicano Randy Rodríguez Santos, quien admitió haber asesinado a tres desamparados y el trabajador mexicano Abelardo Nazario Vásquez Villegas, quien no era indigente, Fiordaliza Rodríguez, relató que sacó a su hijo de la casa porque la golpeaba a ella y al abuelo, con los que convivía en un apartamento en El Bronx.

La hija del mexicano, Guadalupe Vásquez Cruz, está pidiendo la pena de muerte para Rodríguez, mientras docenas de activistas han estado realizando vigilias en la calzada donde el dominicano, usó una pesada barra de metal para machar los cráneos de las víctimas fatales, dejando a otro grave, el sábado pasado a las 1:49 de la madrugada.

Una información reciente, divulgada ayer en medios anglófonos, da cuenta de que Rodríguez, les advirtió a las víctimas, que los iba a matar.

“Ustedes, van a morir ahora”, les dijo, según publicó el tabloide NY Post, basado en una fuente de la investigación.

La angustiada madre que ha estado apareciendo con frecuencia en los medios, dice que el hijo mantenía una conducta de recurrente violencia, y amenazas a otros familiares, por lo que decidió expulsarlo del apartamento.

Añadió que ella siempre estaba muy preocupada por la situación, especialmente por el vicio cotidiano de las drogas de Randy.

“Además de golpearnos, mi hijo nos robaba a la familia para comprar sus drogas”, explicó la señora Rodríguez.

El sábado por el día, cuando fue informada de que su hijo fue el asesino múltiple en el Barrio Chino, ella se rompió y sigue llorando.

Dijo que nunca creyó que su hijo, a pesar de sus innumerables problemas, pudiera quitarle la vida a alguien.

“Nunca pensé que mataría a alguien, sin embargo, le tenía miedo porque me golpeaba. Fue entonces cuando le dije que saliera de mi casa”, narró la madre.

Santos comenzó a usar drogas cuando llegó a Nueva York desde la República Dominicana hace cuatro años, dijeron otros familiares.

En poco tiempo, se volvió violento, rompiéndole la nariz a su abuelo en un incidente en 2016, y el lunes de la semana pasada, seis días antes de los crímenes, se metió en la casa de la familia para robar un reloj, un celular y tres cargadores.

Su madre echó a Randy de la casa hace más de tres años, pero él seguía siendo una presencia amenazante entrando y saliendo en sus vidas.

“Cuando le dije que se fuera, regresó y me amenazó”, contó. “Dijo que cuando yo regresara a Santo Domingo, buscaría sicarios para que me cortaran la cara”.

El hermano menor del sospechoso, Anthony, de 16 años, dijo que ellos hablaban cuando se cruzaran en las calles del vecindario.

Anthony dijo que Randy estaba esperando en los escalones de la casa de la familia el viernes por la noche cuando regresó alrededor de las 8:00.

“Le pregunté por qué estaba aquí y le dije que él sabía que mamá no lo quería cerca de la casa”, relató Anthony.

El hermano dijo que Randy le pidió que le buscara un jaquet porque tenía frío, y se lo entregó.

Seis horas después, la policía de Nueva York capturó a Randy después de los asesinatos en el Barrio Chino.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *