Abel Martínez: “Es momento de poner más blindaje y controles a los partidos”

Abel Martínez: “Es momento de poner más blindaje y controles a los partidos”

  • Abel Martínez entiende que el narcotráfico y el crimen organizado permean a la sociedad, no solo la dominicana.

SANTO DOMINGO,RD.- El dirigente del Partido de la Liberación Dominicana, aspirante presidencial por esa organización y alcalde de Santiago, Abel Martínez, abogó por la unidad de todos los sectores nacionales para hacer frente al narcotráfico con un mayor blindaje de las leyes y medidas a lo interno de los partidos políticos que eviten que el “dinero sucio” y otras acciones ilícitas sigan penetrando segmentos de la sociedad.

Al ser entrevistado en el Diálogo Libre, Martínez dijo que aunque el caso de la Operación Falcón tuvo su epicentro en Santiago, la actividad del narcotráfico no es un hecho exclusivo de esa ciudad, que es “transnacional, global.”

Sostuvo que en este caso actores de la Ciudad Corazón son vinculados a esa actividad, pero que se trata de un problema que debe hacer reflexionar a la sociedad e involucrar a todos los sectores en su lucha.

Afirma que de la Operación Falcón solo sabe lo que han publicado los medios de comunicación y que no conoce a las personas que fueron apresadas en Santiago ni a los prófugos. Precisó que toda la sociedad, pero principalmente el Estado debe tener mayores herramientas porque el crimen organizado se va tecnificando cada vez más con la incorporación de nuevos métodos de penetración del dinero mal habido en los diferentes estamentos.

“Es momento de poner más blindaje, más candados, de establecer mayores controles en el sistema de partidos políticos, en el régimen de consecuencia electoral con lo que tiene que ver con el financiamiento de las campañas”, sostuvo.

Considera doblemente preocupante que el narcotráfico esté permeando sectores de la sociedad como la política con dinero sucio y agregó que también el trasfuguismo es una de las condiciones que facilitan la penetración de personas con aspiraciones políticas que lo que hacen es debilitar el sistema democrático dominicano.

“Debemos trabajar juntos como sociedad desde todos los estamentos, desde el Gobierno, los ayuntamientos, desde todos los sectores que influyen en la suerte de la República Dominicana. Pongamos ojo a estos temas, hay que seguir trabajando en la Ley Electoral y los partidos políticos”.

Manifiesta que en su caso, no hay espacios para ese tipo de acciones porque su vida política se ha caracterizado por servir a la sociedad y que los principales testigos son los ciudadanos de Santiago que han votado durante dos campañas electorales de manera masiva por el orden, la limpieza y le han dado la confianza a su gestión.

“En el caso nuestro, la prioridad siempre ha sido llevar propuestas a la sociedad, a los electores de Santiago que las valoran desde el punto de vista de su dignidad como ciudad, eso es lo que importa, es lo que hemos hecho y ha normado nuestro accionar en la política dominicana”.

Santiago: una ciudad modelo

Martínez dijo que hoy Santiago es una ciudad distinta, si se compara como la recibió, destruida, arrabalizada, contaminada, porque el pueblo lo escogió no para quejarse, sino para resolver los problemas. Dijo que es modelo de gestión municipal, de transparencia no solo para el país, sino también para el Caribe y América Latina. Sostuvo que hay aspectos en los que se necesita el concurso de todos para resolverlos.

Abel Martínez: “Es momento de poner más blindaje y controles a los partidos”
“Está desbordado el tema de los haitianos”

El alcalde de Santiago reiteró su rechazo a la presencia masiva de haitianos sin documentación en todo el país y aseguró que se está llegando a un punto de inflexión que coloca a la República Dominicana en una condición precaria en áreas como la salud, la seguridad y eficiencia de los servicios.

Dijo que siempre ha dicho que sean bienvenidos los extranjeros de cualquier nacionalidad que vienen al país de manera legal, sin violentar nuestras normas y ojalá que haya muchos que estén integrados a la vida productiva nacional, pero de manera legal.

Sin embargo, dijo que en el caso de los haitianos hay que hacer una distinción porque en el país hay más de un millón y medio de esos nacionales que viven en todos los municipios y provincias del país de manera ilegal.

“Eso provoca que nos revisemos en lo que tiene que ver con nuestra soberanía, con nuestra identidad, eso provoca que los niveles de inseguridad que está viviendo el país se vean afectados por ese descontrol migratorio que existe”.

Expresó que el sistema de salud dominicano colapsa porque en los hospitales públicos de cada 10 parturientas que son atendidas, hay siete de nacionalidad haitiana que no tienen documentos que digan de dónde viene ni cómo se llama.

“Decenas de miles de ilegales haitianos viven en la ribera de nuestros ríos, de nuestras cañadas que están depredando nuestros bosques, que cometen crímenes, al igual que los cometen otros nacionales extranjeros o domícanos, con la diferencia de que cuando es haitiano no hay una identificación y por lo tanto el combate de la criminalidad y de la delincuencia es nula con respecto a los ilegales haitiano. Esto crea además que los servicios públicos tengan que escasearse”.

Sostuvo que los haitianos que viven en las riberas de los ríos y de las cañadas no pagan agua potable, energía eléctrica ni basura y que hacen sus necesidades fisiológicas y las lanzan a las cañadas y los ríos como ocurre en Santiago y gran parte del país.

Afirmó que a su juicio todo haitiano que esté ilegal debe ser deportado, respetando su dignidad y los convenios internacionales y los que quieran acogerse a las normas que aprovechen las oportunidades que les ha dado el Estado dominicano como ha pasado con el Plan Nacional de regularización.

“Nosotros le tenemos, incluso, aprecio a los haitianos porque nos cuidan nuestros apartamentos, las fincas de los dominicanos las trabajan, las construcciones son ellos, le damos oportunidad. De lo que estamos hablando es que vamos a hacerlo sin violentar nuestra Constitución y aplicando nuestras normativas, nuestra ley de migración. Eso es lo que estamos pidiendo y lo que debemos hacer, no aguantamos más”.

Con respecto a la verja que construye el Gobierno en la línea fronteriza, Abel Martínez dijo que eso no resuelve la entrada ilegal de los haitianos a territorio dominicano porque no se trata solo de un tema físico.

Sostuvo que se trata de un muro desde el punto de vista legal, que también exista vigilancia tecnológica, moderna. Se preguntó de qué sirve la construcción de un muro si ya en el territorio dominicano hay, mal contados, más de un millón y medio de haitianos indocumentados.

“Vamos a sacarlos primero, los que están de manera ilegal y a los que no quieran regularizarse. A quien quieran cumplir con nuestras leyes, hay que darles la oportunidad como se ha hecho que se ha gastado dinero y no lo han aprovechado porque no les interesa tener un estatus legal”.

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